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IMÁGENES

 

A continuación se detallan las Sagradas Imágenes pertenecientes a la Cofradía; son las siguientes:

 

Santísimo Cristo de la Sangre
Jesús Nazareno/Cristo de las Caídas
Virgen de la Soledad
Cristo del Remedio
Cristo del Sepulcro
Cristo (antiguo) del Sepulcro
Virgen de los Dolores

 


 

 

SANTÍSIMO CRISTO DE LA SANGRE

 

El Santísimo Cristo de la Sangre, Cristo crucificado venerado en la Ermita del Cristo que al igual que la Cofradía toma su nombre de ésta Imagen. En las Relaciones Geográficas de Felipe II de 1778, describe a esta imagen de la siguiente forma "En la Ermita del Cristo de la Sangre se venera una imagen muy peregrina y de una antigüedad tan extraordinaria que nadie sabe de su origen, y es de Cristo Nuestro Señor Crucificado con el título del Cristo de la Preciosa Sangre cuya sagrada imagen es milagrosa. De ahí toma su nombre la Cofradía."

 

Un dato de gran relevancia, que aparece escrito en el acta del cabildo celebrado el 17 de Abril de 1786, pone de manifiesto lo que sigue "Siendo como es la Sagrada Imagen del Santísimo Cristo de la Sangre la más antiquísima de esta Cofradía, tanto que no se encuentra en su archivo, ni en el de la Iglesia Parroquial, ni noticia ni tradición de su principio, y siendo una de las más veneradas por todos los vecinos y que en la actualidad florece con mucho celo, esmero y devoción, se estatuye, acuerde y pone este cabildo como principal institución el que, desde aquí en adelante, se celebre en la ermita, el día 14 de Septiembre de todos los años venideros, una fiesta a dicho Santísimo Cristo (La Velita) y que los costes los han de sufragar los mayordomos y para que no les sea tan gravoso, se acuerda aumentar el número de estos, que pasan a ser ocho en lugar de seis."

 

La imagen actual data de 1940, debido a que la imagen anterior fue destruida en la Guerra Civil.

 

 

Roja se ha vuelto la tarde

de clavel en cada esquina.

 

Amor de Dios lleva el aire

y al verte Amor se respira

Cristo muerto de la Sangre.

 

 

 

 

JESÚS NAZARENO/CRISTO DE LAS CAÍDAS

 

Jesús Nazareno, conocido como "Cristo de las Caídas"; talla de gran belleza que representa a Cristo camino del Calvario con la Cruz a cuestas.

 

Se caracteriza por estar articulado, pues tiene un mecanismo que permite a la imagen caer de rodillas a la vez que baja su brazo derecho, volviendo después a su posición original, escenificando con gran realismo las Tres Caídas de Jesús.

 

La imágen toma su forma actual en el siglo XVIII, sin embargo, data del siglo XVII representando un ECCE HOMO. En las Relaciones Geográficas de Felipe II de 1778, describe a esta imagen de la siguiente forma "También tiene esta Cofradía otra Imagen tan prodigiosa y de tal perfección, que a cuantos la miran causa devoción y respeto, y los que han venido a estudiarla han admirado su perfección, siendo tambien de mucha devoción en este pueblo."

 

 

 

Oh dulce Jesús mío!

que por salvarme

cargaste con la pesadísima Cruz

que mis pecados fabricaron,

haz que conozca la gravedad de ellos

y los llore toda mi vida.

Amén!

 

 

 

 

VIRGEN DE LA SOLEDAD

 

La Madre de Jesús, bajo la advocación de la "Virgen de la Soledad".

 

Esta imagen, también articulada, simula el llanto moviendo los brazos hacia su rostro. Data del año 1965, donada por D. Domingo Illéscas Alonso, en el año en que fue Alférez. Anteriormente se procesionaba con otra imagen de la Virgen de la Soledad que está expuesta en la Ermita del Cristo y data de los años 40, posiblemente porque la anterior fuera destruida durante la Guerra Civil..

 

 

 

Bendita sea tu pureza

y eternamente lo sea,

pues todo un Dios se recrea

en tan graciosa belleza.

 

A ti, celestial princesa,

Virgen sagrada María,

te ofrezco en este día,

alma, vida y corazón,

mírame con compasión,

no me dejes, Madre mía.

 

 

 

 

CRISTO DEL REMEDIO

 

Jesucristo Crucificado. Un Cristo Viviente clavado en la Cruz de gran envergadura, bajo el título de "Cristo del Remedio". Data del año 2005, donado por D. Basiliso Hernández Gómez-Caro a la Parroquia de Novés, siendo el Cura Párroco D. Eladio Martín García quien se lo ofrece a la Cofradía.

 

El comienzo de la devoción al Santísimo Cristo del Remedio se remonta a la segunda mitad del siglo XVII y se debió al favor que recibieron los habitantes de Novés por intercesión de la imagen de un Cristo Crucificado, en un año de una gran sequía. El escribano Francisco Villalengua García, en un libro impreso a comienzos del siglo XIX, nos relata el siguiente hecho: La imagen del Santísimo Cristo del Remedio y de la Caridad se hallaba colocada en lo alto del retablo mayor y solo se le nombraba con el título del Cristo viejo del altar mayor. Ocurrió que, en el año de 1664, hubo una seca tan grande que por el mes de mayo no habían nacido los panes y, en el día 15, se hallaba el grano bajo los terrones. Hiciéronse muchas rogativas. En ellas, llevaron a Portillo la imagen de Nuestra Señora de la Concepción y a Novés trajeron la de San Sebastián, mas nada bastaba para aplacar la Divina Justicia. En fin acordaron bajar y poner en rogativa el Cristo del altar mayor; y al momento que principiaron a mover dicha imagen, el día 16 por la tarde, nublándose improvisadamente, se fueron condensando las nubes y en el silencio de la noche cayó tanta copia de nieve que, en la mañana del día 17, todos se admiraban, voceando y apellidando a la imagen citada con los títulos del Cristo del Remedio y de la Caridad, por la que había usado con este pueblo. Y se vio ser especial favor concedido solo a él porque la nevada solo cayó en el término de Novés y fue suficiente para nacer, criarse y sazonarse la cosecha.Y el mismo pueblo le hizo a sus expensas la capilla donde se halla.

 

A partir del año 1664, la imagen del Stmo. Cristo del Remedio, como la habían bautizado los novesanos, era especialmente invocada cuando las sequías amenazaban los campos de Novés, o alguna otra desgracia se cernía sobre el pueblo y sus habitantes.

En agradecimiento por tal favor, el pueblo hizo voto de celebrar a dicha imagen una fiesta solemne todos los años, el día de la Exaltación de la Cruz. Con el paso del tiempo, tal era el fervor que suscitaba esta advocación que, en una fecha cercana a 1793, el entonces Concejo de Novés decidió trasladarla del día 14 de septiembre al 29 de del mismo mes, ya que, ese día, el pueblo de Novés dedicaba a la imagen de Nuestra Señora de la Monjía, su patrona,unas funciones muy solemnesy se celebraba una feria durante cinco días. a la cual concurrían “muchas gentes de todas partes, de forma que en ellos se hacen en este pueblo tantas ventas y compras de todas clases de efectos que no se igualan las mayores ferias de Castilla

 

Tal y como relata el manuscrito del siglo XIX y otros autores han recogido después (el Conde de Cedillo, en su Catálogo monumental de la provincia de Toledo, y Fernando Jiménez de Gregorio, en su Diccionario […] de la provincia de Toledo), el pueblo construyó a sus expensas una capilla en la iglesia parroquial de San Pedro, de Novés, donde albergar y dar culto a tan venerada imagen. En el altar de dicha capilla, a los pies de la imagen, siempre permanecía encendida una lámpara, cuyo gasto de aceite era costeado por el Concejo de Novés.

 

En el inventario realizado en 1725, leemos en el apartado de la capilla del Cristo del Remedio lo siguiente: La imagen del Santísimo Cristo del Remedio, crucificado. […] Y se advierte que dicha santa imagen de Cristo del Remedio tiene sus potencias de plata y se venera en su capilla propia.

 

Y, en el de 1911, aparece una referencia alusiva al retablo que albergaba la imagen del Stmo. Cristo: Ítem, en el mismo lado del Evangelio y a continuación de la anterior [se refiere a la entonces conocida como de Nuestra Señora del Rosario y hoy como capilla de Nuestra Señora de la Concepción], hay otra capilla dedicada al Santísimo Cristo del Remedio. No tiene verja. Y en ella hay: primeramente, un retablo grande de madera, pintado: fondo encarnado [y] adornos dorados; con tres hornacinas. En la central, la imagen de Nuestro Padre Jesús Crucificado; en la derecha, la de San Blas, obispo; y en la de la izquierda la de San Pedro Apóstol. Y en la parte de arriba, la imagen tallada de S. Pablo Apóstol. Tiene mesa de altar con sacras […].

 

En la misma capilla aparece inventariado el altar dedicado a Las Ánimas del Purgatorio, y en dos hornacinas laterales las imágenes de San Miguel y S. Juan Bautista.

No sabemos cómo era la primitiva talla de nuestro Cristo, desaparecida en los años de la pasada guerra civil, y no se ha conservado -que nos conste- ninguna estampa, grabado o fotografía que la represente.Podemos suponer que se trataba de una talla de un Crucificado de posibles trazas góticas o renacentistas, de proporciones medianas. Imagen que se hallaba situada, como relata Francisco Villalengua en su escrito, en lo alto de un retablo del Renacimiento, que, en 1664, ocupaba el altar mayor.

 

La talla actual es una imagen labrada en madera, con unas proporciones cercanas al tamaño natural, aproximadamente de 1.80 m de altura. Y la cruz tiene una longitud cercana a los 2.50 m. Representa a Jesús Crucificado, que alza hacía el cielo su mirada con un gesto de gran ternura y clemencia a la vez que dolorido. Llama la atención su gran realismo por lo cuidado de su anatomía y expresividad, que trae a la memoria de quien lo mira aquellos versos anónimos escritos en el Siglo de Oro, arriba escritos.

 

 

 

No me mueve, mi Dios, para quererte,

el cielo que me tienes prometido,

ni me mueve el infierno tan temido

para dejar por eso de ofenderte.

 

Tu me mueves, Señor, muéveme el verte

clavado en esa cruz y escarnecido,

muéveme el ver tu cuerpo tan herido,

muéveme tus afrentas y tu muerte.

 

Muéveme, en fin, tu amor de tal manera

que, aunque no hubiera cielo, yo te amara,

y, aunque no hubiera infierno, te temiera.

 

No me tienes que dar porque te quiera;

porque, aunque lo que espero no esperara,

lo mismo que te quiero, te quisiera.

 

 

 

 

CRISTO DEL SEPULCRO

 

Imagen del "Cristo del Sepulcro". Se trata de una talla que representa a Cristo Muerto en la Cruz y, que al estar articulado en los hombros, permite escenificar el "Desclavamiento", siendo posteriormente depositado en un Sepulcro de cristal para su salida procesional. Se desconoce su antiguedad pero todo indíca que es de la década de 1980.

 

 

 

En un sepulcro nuevo y sellado

han depositado tu cuerpo muerto,

con lo que has llegado ya al puerto

que tu Padre te había señalado.

 

No ha sido poco lo que has pasado

para conseguir tan divino acierto;

la llaga de tu costado abierto

ha sido el precio último estipulado...

 

Tu muerte no ha sido definitiva,

sino un paso a tu resurrección;

por lo que sacamos en conclusión,

que debemos morir mientras se viva...

 

Oh Santo Cristo en la urna yacente:

muera yo, así, y viva eternamente.

 

 

 

 

CRISTO (ANTIGUO) DEL SEPULCRO

 

Antigua imágen del "Cristo del Sepulcro". Se reemplazó por la actual debido al mal estado de esta imágen. En el año 2014 fue restaurada y actualmente se venera en la Ermita del Santísimo Cristo de la Sangre. Data de 1940, y a su vez reemplaza a otra destruida en la Guerra Civil.

 

 

 

 

 

 

VIRGEN DE LOS DOLORES

 

Virgen de los Dolores. Se trata de una imagen de los años 40, al igual que las demás imágenes sustituye a una imagen anterior destruida y a su vez fue sustituida por la actual Virgen de la Soledad.

 

Esta imagen, en su origen tenia dos formas distintas, la que se venera actualmente como Virgen de los Dolores o como Virgen de la Soledad, cambiandola los brazos actuales por otros articulados para escenificar el llanto en las procesiones del Viernes Santo. Duranto algunos años, esta imagen fue compartida con la Cofradía del Santisimo Cristo de la Columna, procesionando en la tarde del Jueves Santo. Actualmente está expuesta en la Ermita del Cristo de la Sangre.

 

 

Virgen de los Dolores

para mi eterna calma:

Permiteme llorar cuando tu lloras

Y no apartes tus ojos de mi alma.

 

María madre mía,

amargo mar de tormento

ruega por mí en mi agonía

y haz que en mi último aliento

Alma y voz te llamen, Ave María!

 

Las lágrimas de María por mis culpas derramadas,

con la Sangre de Jesús mezcladas

sean mi consuelo y alegría.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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